¿Cansado de luces fijas que molestan a los ojos por la noche?
La mayoría de los hogares sufren el problema de tener una iluminación de techo rígida: o es demasiado brillante para relajarse o demasiado oscura para leer. La lámpara de techo Lucille resuelve este inconveniente definitivamente gracias a su electrónica regulable de alta estabilidad y a su difusor de vidrio borosilicato coñac que suaviza la emisión directa del LED de 8 W.
Tres tonos de luz en una sola lámpara
- Luz cálida (2700 K): Ideal para las últimas horas del día, ayudando a conciliar el sueño al no emitir luz azul agresiva.
- Luz suave (3000 K): El equilibrio perfecto para la convivencia diaria en salas de estar y salones.
- Luz neutra (4000 K): Máxima claridad para estudiar, cocinar o realizar manualidades sin forzar la vista.
Adiós a las instalaciones complicadas y bombillas obsoletas
Olvídese de comprar bombillas adicionales que se funden cada pocos meses. Al integrar una placa LED eficiente de larga duración bajo una estructura metálica sólida, Lucille ofrece años de funcionamiento continuo libre de mantenimiento, ahorrando dinero en la factura eléctrica y en repuestos desde el primer día de su instalación.